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Alimentación para facilitar el tratamiento del cáncer

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El tratamiento del cáncer genera cambios en todo el organismo.  Una guía de alimentos que comer o evitar te ayudará a reducir la severidad de los síntomas que experimentas.

Qué comer?

Vegetales y hortalizas

Come todos lo que puedas y los que te gusten; los vegetales de hoja y las hortalizas verdes son excelentes, tales como el brócoli, coliflor, espárragos, espinacas, judías verdes, col, setas, coles de Bruselas, apio, ensaladas de vegetales, nabos, eneldo, pimentones, ají, calabaza, tomates, perejil, cilantro, ajo, cebollas, zanahoria, remolachas, rábanos y todas las verduras para ensaladas.

Solo debes evitar los pepinos y pepinillos; lo demás puede consumirse.

Los vegetales del grupo de las crucíferas son especialmente importantes en la prevención del cáncer de seno; estas son el brócoli, la coliflor, las repollitas de Bruselas, las coles, el repollo, la col rizada, el bok choy o col china.   ayudan en otros tipos de cáncer.

También los vegetales y frutas de colores fuertes como rojo, verde, morado, amarillo y el naranja: zanahoria, pimentón, remolacha, acelgas, berenjenas, tomates, ahuyama, zapotes, mangos, manzanas, etc.  Todos ellos contienen antioxidantes.

Es mucho mejor consumir las frutas y los vegetales frescos y crudos, pero hay muchas opciones complementarias que también son buenas, como las preparaciones al vapor, a la plancha, salteadas, horneadas, rellenas, guisadas, en preparaciones con carnes o con arroces; en jugos, sopas o cremas también son muy buenos; la creatividad en la cocina a la hora de prepararlas es fundamental. Hacer combinaciones permite variar los sabores y hacer más agradable su consumo.

Las verduras y zumos son lo mejor para reducir la formación y crecimiento de los tumores (1).

Frutas

Se pueden consumir todas las frutasevitando moras, piña y aguacate.  Las frutas orgánicas, frescas y libres de pesticidas son las mejores y se deben comer con la cáscara muchas de ellas (bien lavadas y con cuidado).  Incluye manzanas, peras, nectarinas, albaricoques, ciruelas, fresas, papayas, mangos, otras bayas, zapotes, melocotones, naranjas, toronja, mandarinas, melón, guayabas, etc.  Aprovecha las frutas que están en época de cosecha.

Las uvas, bananos y sandías deben consumirse en poca cantidad debido al alto contenido de azúcar, sobre todo si la persona es diabética (2).

Jugos

Son ideales; se pueden hacer de todas las frutas y hortalizas, preferentemente frescas. Sólo se permiten los jugos naturales e idealmente sin azúcar; una opción es endulzarlos con estevia o fructosa.

La mejor alternativa es utilizar un extractor de zumos para lograr una mejor concentración del jugo y obtener el máximo beneficio para el control de la enfermedad.  Los jugos y zumos se deben consumir inmediatamente sean preparados, porque se aprovechan de manera especial los antioxidantes y otros nutrientes que ellos contienen (muchos se van perdiendo con el paso del tiempo o al estar almacenados mucho tiempo).

En el tratamiento de personas con cáncer se recomienda tomar un zumo cada hora durante todo el día (250 ml cada hora, para un total de 12 a 13 vasos al día), incluyendo frutas y/o verduras; variar las frutas y usar combinaciones entre ellas o con verduras para tener más variedad de sabores y hacer más agradable su consumo.

Especialmente recomendados son los zumos de zanahoria con manzana (de cualquier color); el zumo de zanahoria sola, el jugo de naranja y el jugo verde.

El jugo verde se hace de una lechuga romana, una lechuga verde y una lechuga roja, 2 o 3 hojas de col, un cuarto de pimentón verde, berro y una manzana.  Todo esto se muele o licúa, luego se pasa por un colador de tela y se exprime para obtener el jugo.  Es especialmente rico en antioxidantes y fitonutrientes.  Se debe tomar una vez se prepara.

No se permiten los jugos procesados o comerciales (de caja, lata o botella), por el alto contenido de azúcares, saborizantes, colorantes, y otros aditivos químicos que tienen y que resultan muy perjudiciales para la salud y para el cancer, entre otros.

Proteínas

Debe evitarse la proteína de origen animal y consumir solo proteína de origen vegetal.  La Restricción de proteína animal aumenta la eliminación de sodio y estimula el sistema immune.

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Las legumbres son excelentes fuentes de proteína vegetal; tienen buen contenido de minerales y vitaminas.  Estos incluyen: guisantes, habas, fríjoles de todas las variedades, alverjas, guandules y maní.  Se deben consumir ocasionalmente (1 a 2 veces por semana).

Cereales en grano: Come más de los productos de grano entero (sin refinar), como arroz integral, quinua, maíz, salvado de trigo, avena en hojuela, mijo, trigo sarraceno, trigo entero, pan 100% integral.  Hay preparados como cereal que se utilizan para el desayuno; prefiere los que son integrales y sin azúcares (en tiendas naturistas).

Nota: la combinación de cereales y leguminosas proporciona proteínas de alta calidad total y reemplazan la proteína animal.

El pescado es una buena fuente de proteína, tres a cuatro veces por semana es lo ideal y en la preparación que prefieras (guisado, salteado, al vapor, con verduras, en sopa, asado, a la plancha, a la parrilla).  Evita freirlo.  El pescado es una opción que reemplaza las carnes rojas.

Evita carnes rojas, pollo, el jamón, tocino o carnes preparadas (las procesadas como los embutidos, las salchichas, mortadela, salchichón, etc.).  Estas tienen exceso de sales, preservantes y otros aditivos químicos que pueden causar o empeorar el cáncer (3).

Ten en cuenta que se deben evitar todos los productos lácteos desde leche y quesos, hasta mantequilla, yogurt, kumis, leches en polvo y otros productos con derivados de leche.

Grasas y aceites

Cocinar con el aceite de oliva extra virgen es la mejor opción (4); se puede usar en ensaladas, guisos, preparación del arroz, carnes a la plancha.  No se recomienda para freír.

Evita todos los aceites comerciales porque son refinados, hidrogenados, con grasas trans, con aceite de palma o con grasas artificiales, lo que los hace muy nocivos para la salud y altamente relacionados con problemas de cáncer.  Lo mismo sucede con las margarinas y mantequillas.  Revisa la etiqueta de los productos antes de comprarlos.

Prepara los alimentos de la manera que más te guste, evitando las preparaciones fritas.

El aceite de oliva extra virgen, el aceite de linaza y la harina de linaza contienen ácidos grasos del tipo de los omegas, importantes en la prevención de múltiples cánceres como el de seno, próstata, pulmón y colon, entre otros.

De aceite de linaza se recomienda consumir una cucharada diaria o usarlo para las ensaladas.

Café y té

El café y el té deben evitarse, salvo el té verde (5); puedes reemplazarlos por aromáticas de hierbas o frutas que son excelentes y se pueden consumir con mayor frecuencia.  La hierbabuena, menta, manzanilla o jengibre son excelentes para las molestias gastrointestinales.

Huevos

Los huevos están permitidos en cantidades moderadas solamente.  Unas tres veces por semana está bien.  Los huevos producidos de manera orgánica o al aire libre son los mejores (los huevos de campo).

Endulzantes

Se recomienda el uso de la Estevia, puede ser natural (las hojas) o en polvo que sea 100% estevia (sin ninguna mezcla).  También se puede utilizar la fructosa (azúcar de las frutas) que sea 100% fructosa y sin mezclas.

Qué evitar?

Todos los alimentos procesados, bebidas embotelladas, sopas de paquete, cubos o condimentos en polvo con aditivos todos los alimentos de paquete, dulces o salados (papas, platanitos, chitos, chocolatinas, etc.).

  • Todos los productos hechos de harina blanca o harinas refinadas y azúcar (1); básicamente son todos los productos de panadería y la galletería en general.  El azúcar de caña en todas sus variedades debe evitarse, incluida la panela.

Estos alimentos son deficientes en la mayoría de vitaminas y minerales, el contenido de calorías es muy alto, además contienen exceso de sales y grasas nocivas para el organismo.

Los productos ricos en carbohidratos refinados tienen poco valor nutricional y causan supresión del sistema inmune (bajan las defensas del organismo), y son generadores de gran cantidad de oxidantes, inflamación y dolor.

  • Toda la comida rápida o chatarra: perros calientes, hamburguesas, papas fritas, pollo broaster, pizas, salchipapas, etc.  Tienen exceso de salsas con aditivos químicos, grasas y carbohidratos, exceso de sodio o sal.
  • Todos los alimentos fritos.
  • Los endulzantes sintéticos o artificiales como los aspartatos (Nutrasweet, Spoonful, Canderel y aspartame son nombres comerciales).  Estos han sido asociados como causas de cáncer y de un gran número de enfermedades crónicas.  Están presentes en muchos alimentos y productos para diabéticos.  Hay que leer en las etiquetas los ingredientes o composición del producto o alimento que estamos consumiendo o comprando.
  • Bebidas Alcohólicas y bebidas sin alcohol:
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Labebidas tales como cerveza, vino, champán y los licores fuertes deben evitarse, así como todos los refrescos y gaseosas (incluidas las bebidas light o diet), y todas las bebidas que tienen edulcorantes o aditivos artificiales.  Los referescos, jugos procesados y gaseosas son alimentos con carbohidratos refinados en forma líquida con el alto contenido de fructosa o jarabe de maíz.

  • Suspender el consumo de sal refinada y sustitutos comerciales de la sal.  Se pueden utilizar sustitutos caseros de la sal como el jugo de limón, el ají, y diferentes guisos o encurtidos preparados con hierbas, ají, tomate, vinagre, etc. los cuales le dan muy buen sabor a los alimentos.  Lo ideal es acostumbrarse a los alimentos sin sal, dado que los beneficios son muchísimo mejores para el manejo del cáncer.

El sodio es el causante del llamado ¨Sindrome del daño celular¨, que se caracteriza por la entrada a la célula de sodio, el cual arrastra agua y causa edema o hinchazón de las células, lo que a su vez bloquea la producción de energía y el metabolismo de la célula.

  • Pollo:

Estos pueden estar recibiendo la hormona DES para el crecimiento rápido y esta hormona es conocida por ser un agente cancerígeno.

Los pollos pueden transmitir el cryptocides, un tipo de parásito que se ha encontrado que puede favorecer el crecimiento del cáncer.  Los pollos de galpón son criados en un espacio cerrado por lo que tienen la tendencia a alimentarse de sus propios excrementos, por lo que se reinfectan y se contagian con el parásito.

  • Carnes rojas:

En especial la de res y cerdo.  Tener en cuenta que en algunos criaderos se usan hormonas (DES, Decadurobolín, entre otras) para aumentar la masa muscular y promover un crecimiento más rápido en los animales.  Adicionalmente, la carne de vacuno tiene un alto contenido de grasa animal que no es conveniente para la salud.

  • Pavos:

Cuando son de criaderos o galpones pueden estar alimentados con hormonas y también tienen un alto contenido de cryptocides, aunque menos frecuente que en la carne de pollo.

  • Carnes Procesadas y embutidos:

Las carnes procesadas, tales como tocino de jamón, salchichas, carne en conserva y diferentes tipos de carnes frías, tienen un alto contenido de grasas y conservantes, como los nitritos y nitratos.  Todos estos componentes son nocivos para la salud y muchos de ellos están relacionados con el cáncer.

  • Vísceras:

Productos como el hígado, mollejas y riñones tienen un alto contenido de colesterol.  El hígado es el órgano de desintoxicación y si se consume debe ser hígado de terneros e ingerido sólo en raras ocasiones.  Aun que su contenido en vitaminas y minerales es alto, no se recomienda su consumo en los pacientes con cáncer.

CONCLUSIONES

  • Las frutas y vegetales son fundamentales para la prevención y también son los pilares básicos para el tratamiento del cáncer.
  • Los alimentos naturales, los que son producidos y certificados como orgánicos, y aquellos que se puedan producir en la casa o granja casera en condiciones naturales y de manera limpia, sin químicos ni pesticidas son los mejores y más seguros para el consumo humano.
  • Todos los alimentos refinados, los procesados industrialmente y con cualquier tipo de aditivo químico son los más nocivos para el organismo y los más relacionados con la aparición de enfermedades crónicas y cáncer.
  • La alimentación es preferible fraccionarla, es decir, en lugar de tres comidas grandes es mejor tomar seis comidas pequeñas.  Mientras más variación en los ingredientes mucho mejor.
  • Los condimentos deben ser preferiblemente a base de hierbas; nada artificial.  Deben prepararse los alimentos suaves en condimentación para que no irriten el estómago.

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Health Coach del Institute for Integrative Nutrition de New York. Maia ayuda a las personas a encontrar un mejor equilibrio en salud y bienestar trabajando a través del estilo de vida y los problemas de la dieta de manera integral.

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